Etapas de La Sexualidad En Los Niños Y Niñas
1) La sexualidad de los
bebés:
En la cuna, y ya al poco de
nacer, los bebés comienzan a interesarse por el placer. La satisfacción de sus
necesidades primarias les procura un bienestar tal que es considerado
rápidamente como un principio de erotización. El lactante queda completamente
satisfecho tras mamar del pecho de su madre (placer que le viene dado tanto por
la succión como por saciar el hambre), e intenta, fuera del periodo dedicado a
la comida, reproducir ese placer. Es por eso por lo que le encanta chuparse el
dedo o un chupete. Ésta es la etapa oral.
Pero hay también otras
fuentes de placer para los bebés: el baño, el paseo, las caricias de su madre y
de los que le rodean, que le acunen... Estas deliciosas sensaciones se
amplifican gracias al placer de la comunicación con sus seres queridos.
2) La sexualidad de los
niños hasta los 2 años:
Progresivamente, el niño
descubre otras partes de su cuerpo, al mismo tiempo que las va explorando.
Hacia los 15 meses llega la fase anal: durante el aseo personal el niño aprende
también que puede ejercer un control sobre su cuerpo y... sobre los demás, es
decir, sobre su madre. Así, sabe que es capaz de alegrar a su madre si le deja
un “regalito” en el orinal... y que puede hacerla enfadar ¡si no le “da” nada
de nada!
3) La sexualidad en los
niños de los 2 a los 6 años:
La evolución del niño
continúa: de la fase anal pasa al descubrimiento de sus órganos genitales... y
de los que le rodean: hermanos, hermanas, compañeros de clase y, también de sus
padres... Todo lo que tiene que ver con la sexualidad le intriga (es el momento
de “jugar a los médicos”). Esta es la fase fálica. Durante este periodo
descubre también la masturbación.
Es también en esta edad
(entre los 3 y 4 años) cuando les llega el complejo de Edipo. El niño rechaza
inconscientemente al padre de sexo opuesto, para intentar seducir bien al
padre, bien a la madre.
Es el momento en el que el
niño intenta meterse en la cama de sus padres y captar la atención de su padre
o de su madre.
Progresivamente, frente al
fracaso de este deseo amoroso hacia el padre (enunciado de un modo firme como:
“no, no te puedes casar con mamá porque yo ya estoy casado con ella” o al
revés...), el niño reprime sus sentimientos y acepta la situación renunciando a
casarse con papá o mamá. Esta renuncia le permitirá conocer las “verdaderas”
emociones amorosas que llegarán en el futuro.
4) La sexualidad del niño de
entre los 6 y los 9 años:
El niño entra en un periodo
llamado de hibernación que le llevará a la pubertad. Durante este lapso de
tiempo el niño pierde, aparentemente, todo interés por la sexualidad y se
concentra de forma exclusiva en sus actividades escolares, sus compañeros o el
juego. Es la famosa etapa de los niños: “es una ñoña”, y las niñas: “es un
bruto”.
5) La sexualidad de los
niños de entre 9 y 12 años:
Es la época de la
pre-pubertad. El interés por la sexualidad aparece progresivamente y bajo la
forma de preguntas “científicas”, formuladas a menudo por pudor. También es la
etapa en la que los niños se identifican con sus ídolos: modelos, cantantes,
deportistas... Esta fase les permite afirmar su identidad sexual... y, llegado
el momento, modificar su tendencia.
