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martes, 12 de junio de 2012

Etapas De La Sexualidad En Los Niños Y Niñas


Etapas de La Sexualidad En Los Niños Y Niñas

1) La sexualidad de los bebés:
En la cuna, y ya al poco de nacer, los bebés comienzan a interesarse por el placer. La satisfacción de sus necesidades primarias les procura un bienestar tal que es considerado rápidamente como un principio de erotización. El lactante queda completamente satisfecho tras mamar del pecho de su madre (placer que le viene dado tanto por la succión como por saciar el hambre), e intenta, fuera del periodo dedicado a la comida, reproducir ese placer. Es por eso por lo que le encanta chuparse el dedo o un chupete. Ésta es la etapa oral.
Pero hay también otras fuentes de placer para los bebés: el baño, el paseo, las caricias de su madre y de los que le rodean, que le acunen... Estas deliciosas sensaciones se amplifican gracias al placer de la comunicación con sus seres queridos.

2) La sexualidad de los niños hasta los 2 años:
Progresivamente, el niño descubre otras partes de su cuerpo, al mismo tiempo que las va explorando. Hacia los 15 meses llega la fase anal: durante el aseo personal el niño aprende también que puede ejercer un control sobre su cuerpo y... sobre los demás, es decir, sobre su madre. Así, sabe que es capaz de alegrar a su madre si le deja un “regalito” en el orinal... y que puede hacerla enfadar ¡si no le “da” nada de nada!

3) La sexualidad en los niños de los 2 a los 6 años:
La evolución del niño continúa: de la fase anal pasa al descubrimiento de sus órganos genitales... y de los que le rodean: hermanos, hermanas, compañeros de clase y, también de sus padres... Todo lo que tiene que ver con la sexualidad le intriga (es el momento de “jugar a los médicos”). Esta es la fase fálica. Durante este periodo descubre también la masturbación.
Es también en esta edad (entre los 3 y 4 años) cuando les llega el complejo de Edipo. El niño rechaza inconscientemente al padre de sexo opuesto, para intentar seducir bien al padre, bien a la madre.
Es el momento en el que el niño intenta meterse en la cama de sus padres y captar la atención de su padre o de su madre.
Progresivamente, frente al fracaso de este deseo amoroso hacia el padre (enunciado de un modo firme como: “no, no te puedes casar con mamá porque yo ya estoy casado con ella” o al revés...), el niño reprime sus sentimientos y acepta la situación renunciando a casarse con papá o mamá. Esta renuncia le permitirá conocer las “verdaderas” emociones amorosas que llegarán en el futuro.

4) La sexualidad del niño de entre los 6 y los 9 años:
El niño entra en un periodo llamado de hibernación que le llevará a la pubertad. Durante este lapso de tiempo el niño pierde, aparentemente, todo interés por la sexualidad y se concentra de forma exclusiva en sus actividades escolares, sus compañeros o el juego. Es la famosa etapa de los niños: “es una ñoña”, y las niñas: “es un bruto”.

5) La sexualidad de los niños de entre 9 y 12 años:
Es la época de la pre-pubertad. El interés por la sexualidad aparece progresivamente y bajo la forma de preguntas “científicas”, formuladas a menudo por pudor. También es la etapa en la que los niños se identifican con sus ídolos: modelos, cantantes, deportistas... Esta fase les permite afirmar su identidad sexual... y, llegado el momento, modificar su tendencia.

Identidad Sexual


La Identidad Sexual Del Niño y la Niña

El desarrollo de la sexualidad humana empieza con el contacto físico, cuando los bebés son sostenidos y acariciados. Eso es necesario y natural que ocurra. No se debe privar al bebé de contactos corporales. Es necesario reconocer al niño como ser sexuado, en relación consigo mismo y con otros, para que se construya una identidad sexual propia.

La sexualidad infantil es una de las puertas a través de la que el niño desarrolla su personalidad y sus relaciones con la afectividad. La sexualidad es un aspecto natural en los seres humanos, una función de la persona como comer, caminar, leer, estudiar, etc. Y como tal, debe ser un tema tratado con naturalidad, honestidad, cariño, y debe tener su propio espacio dentro del proceso educativo del niño.

La identidad sexual es la suma de dimensiones biológicas y de conciencia de un individuo que le permiten reconocer la pertenencia a un sexo u otro, es decir ser varón o ser mujer (macho o hembra, niño o niña), independientemente de la identidad de género (sentirse como varón o mujer) o su orientación sexual (tendencia o inclinación sexual).




Lo Que No Debe Faltar en una Buena Educación Sexual


¿Qué Es Lo Que No Debe Faltar En Una Buena Educación Sexual?

Algunos Aspectos que no pueden faltar:

- Reconocer y expresar emociones: apego, cariño, afecto… hay muchas formas de demostrarlo.
- Hablar de sexualidad como algo cotidiano. Y mostrar disponibilidad para el diálogo.
- Naturalidad, autenticidad. Hay tantas sexualidades como personas. Respetar a los demás.
- Asumir que somos modelos de comportamiento, referentes para nuestros hijos e hijas.
- Saber que educamos generando valores, actitudes… y preparamos para futuras etapas, porque la construcción de la persona empieza en el nacimiento y continua a lo largo de toda la vida. Es recomendable pensar y compartir en pareja y/o con otros adultos sobre nuestra concepción de la sexualidad, nuestras dudas, nuestros miedos, entre otros.